9-14/M-000012. Moción relativa a política en materia de universidad

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—Gracias, señor presidente.
Buenos días, señorías.
Tengo el honor de dirigirme, por primera vez, al pleno de esta Cámara y además hacerlo para debatir sobre educación.
Señorías, personalmente tengo la convicción de que la educación es el verdadero motor que mueve a nuestra sociedad, porque la educación es, por un lado, garantía de igualdad ya que sirve para cambiar el «tanto tienes tanto vales» por el «tanto esfuerzo tanta recompensa». Además, es garantía de libertad, puesto que confiere al individuo autonomía y le dota de conciencia crítica. Por todo ello, hoy me siento especialmente orgulloso de que mi grupo —Grupo Socialista— haya confiado en mí en la defensa de su posición sobre la educación superior en Andalucía.

Quiero comenzar mi intervención dejando clara, una vez más, la posición de mi grupo sobre el modelo de universidad andaluza que queremos. Nosotros creemos que la universidad pública debe ser entendida como un servicio a la sociedad, que busca su progreso, que coopere con ella y que sea su raíz transformadora.

La universidad a la que aspiramos y que siempre hemos defendido debe ser la cuna de un sistema de valores, de actitudes, de potenciación de las actividades personales y profesionales que vayan conformando el cambio social.

Señorías, en el debate de hoy el Grupo Popular nos insta a aprobar una moción para que el Gobierno de la Junta de Andalucía apoye a las universidades públicas andaluzas. Es de agradecer que dicho grupo político se preocupe por las dificultades y problemáticas que atraviesa la educación pública en Andalucía, pero solamente hace hincapié en el tema económico; sin embargo, mi grupo político considera que dicha moción no va al núcleo del verdadero problema que atraviesa el sistema andaluz de enseñanza superior.

No es una iniciativa valiente, señorías, porque, aun estando de acuerdo en la preocupación por el futuro económico de la universidad, se equivoca en su planteamiento. No hay en todo el documento una sola mención a la rectificación de las políticas universitarias, ni siquiera ya educativas, que está aplicando el Gobierno central, que son, sin lugar a dudas, las que con mayor intensidad están cercenando las oportunidades y el
futuro de nuestra comunidad universitaria en Andalucía.

Señorías, ¿acaso la tasa de reposición que el Ministerio de Hacienda fijó en el 10% no tiene nada que ver con la precariedad de profesores e investigadores? ¿Acaso cercenar el presupuesto en I+D+i en el sistema de ayudas del Ministerio de Economía e Innovación desde que tomó posesión el Gobierno central no influye en la merma de la capacidad productiva de nuestras universidades? ¿Acaso el endurecimiento de las becas
y la limitación de las ayudas Erasmus no influyen en los estudiantes andaluces? ¿Acaso la inseguridad jurídica que producen los cambios legislativos —cuando no titulares de prensa interesados que propone el Ministerio de Educación— ayuda a la tranquilidad y el buen hacer de la docencia universitaria?

Señorías, permítanme que haga una reflexión sobre las tasas de reposición, y es que la calidad de la enseñanza universitaria se ve afectada con medidas como esta, que, aunque no quieran reconocerlo, ha sido una de las mayores culpables del problema de la calidad docente. De cada diez profesores que se jubilan solo ha entrado uno nuevo, la media de edad es cada vez más elevada y apenas entran nuevos talentos. Las nuevas
exigencias docentes implican una mayor dedicación en las mismas horas de clase, lo que supone acumular un mayor cansancio y, por tanto, la reducción de la calidad educativa. Esa está siendo, con diferencia, una de las cosas que más daño hoy está haciendo a la universidad pública.

Señorías, el Grupo Socialista quiere y desea y va a seguir defendiendo la universidad pública andaluza. Pública, de calidad y de excelencia. Pero nos gustaría que el Grupo Popular estuviera dispuesto a exigir también, por supuesto, al Gobierno central una rectificación completa de su política educativa, en particular la universitaria que tanto daño está haciendo a uno de nuestros mayores activos, a la institución con mayor reputación de Andalucía.

Se exige en la moción que el Gobierno de la Junta se comprometa con las universidades andaluzas.
¿Acaso le parece que abonar un tercio de la deuda, en plena situación de crisis económica, y con un Gobierno central asfixiando a Andalucía en las transferencias del Estado, no es comprometerse? ¿Acaso el compromiso de la contratación de 270 doctores y la dotación de plazas de profesores y ayudantes de doctor no es comprometerse? ¿Acaso promover la excelencia con las becas Talentia, y en especial las becas Talent Hub,
específicamente pensadas para jóvenes doctores, supone no comprometerse? ¿Acaso mantener el precio fijo en las tasas para estudiantes de grados, independientemente de su titulación, y bajar el 15% de los másteres oficiales no es comprometerse y no es pensar en el futuro de los estudiantes?

Y en relación al fraccionamiento de pago, señorías, ¿en qué otras comunidades autónomas su Consejo de Gobierno ha posibilitado tantas facilidades para que nadie que quiera tener una formación se quede en la cuneta?

Indudablemente, hay mucho camino por seguir recorriendo, pero si, de hecho, hablamos, este grupo político considera que el Gobierno de la Junta de Andalucía está dando muestras de cuáles son sus prioridades en plena crisis económica. Todos los gobiernos no pueden…, todos los gobiernos autonómicos no pueden decir lo mismo. Por cierto, entre ellos, con lo que cuesta una carrera en Madrid se estudian dos carreras en
Andalucía. Eso es comprometerse con la universidad pública y con sus estudiantes.

Y me gustaría recordarles, si me lo permiten, una serie de datos, que ya han sido expuestos en esta Cámara por parte del consejero en más de una ocasión, y el compañero de Izquierda Unida también lo ha hecho: la Comunidad Autónoma de Andalucía, a diferencia de otros territorios de este país, ha reconocido la deuda que tiene con sus instituciones…, y no solamente lo ha reconocido sino que, además, la ha reducido en 300 millones de euros. Supongo que recordarán también, por otra parte, que esa importante deuda está contraída porque, en Andalucía, a diferencia de otros sitios, se han evitado los despidos del personal docente investigador. Es importante resaltar y poner en valor que, pese a las dificultades económicas, los presupuestos siguen dedicando el 1,05% del PIB a la financiación de las universidades andaluzas.

Con el programa Talentia, 500 andaluces han podido cursar sus estudios superiores en las mejores universidades del mundo; más de 24 millones de euros invertidos para que nuestros mejores jóvenes pudieran tener proyección internacional. Y lo más importante, pudieran volver a Andalucía para ofrecernos, a su vuelta, lo mejor de su formación; programa que, por supuesto, deberá continuar lo más pronto posible, y este grupo político mantendrá su compromiso para ello.

Invertir, señorías, ese es el verbo que me están escuchando conjugar hoy; una inversión que trasciende lo económico, que se ancla en lo humano y en lo social: no hay tierra próspera sin que su gente la enriquezca. Esa es en la que creemos nosotros y en la que nos gustaría coincidir con todos los grupos de esta Cámara.

Señorías, dejo muy claro que el Grupo Socialista piensa, y defiende, que la Junta de Andalucía debe proporcionar recursos y apoyar el trabajo de nuestros centros universitarios y docentes investigadores, por supuesto. Pero no podemos apoyar esta moción, pues pensamos que, por un lado, no se pone en valor el esfuerzo que está haciendo Andalucía en solitario, que estamos haciendo todos los andaluces y todas las andaluzas en mantener y consolidar un sistema andaluz de Educación Superior en Andalucía.

No podemos apoyarla, señorías, porque no se reconocen todas las trabas que se derivan de un Gobierno del Partido Popular que, desplazando la educación a un segundo plano, considerándolo solo como meros números a ajustar en unos presupuestos públicos para cuadrar una cuenta de resultados, y que, a nuestro juicio, demuestra lo poco que le importa invertir en el futuro en nuestro país, dejando desamparados a profesores, estudiantes e investigadores; dejando en la cuneta a nuestro bien más preciado y a nuestro futuro. Por desgracia, es una descripción de una triste realidad, cuando se dice que nuestros mejores cerebros tienen que emigrar fuera de nuestras fronteras. Es muy desolador ver cómo personas que dejan los mejores años de su vida poniendo su inteligencia y su talento al servicio de todos son los primeros en ser desterrados y expulsados, sin horizonte de retorno. En algunos casos, además, habiéndose destinado mucho dinero público a su formación.

En Andalucía —y voy terminando— pretendemos acabar con esta imagen, y este grupo político se esforzará en proponer y apoyar cuantas medidas vayan en ese sentido; medidas, pero sobre todo un fondo y un compromiso inquebrantable, el cual no vemos en el texto de la moción que ustedes presentan.

Señorías, una moción que pase de puntillas y no tenga una visión completa de los verdaderos problemas no es lo que esperan ni la ciudadanía ni la comunidad universitaria de nuestra tierra, de sus representantes públicos. Nuestros jóvenes doctores, que están en paro, en exilio económico o con contratos precarios, después de tanto trabajo, esperan mucho más; nuestros jóvenes estudian…, nuestros jóvenes estudiantes que comienzan a formarse como graduados en másteres en Andalucía esperan mucho más; nuestros profesores, investigadores y personal de administración y servicios esperan mucho más. Y esperan mucho más, señorías, porque, en el fondo, el resto de ciudadanos lo esperamos todos de ellos.

Muchas gracias.
[Aplausos.]